Educación AZ
18 septiembre, 2018

“De un conflicto se sale poniendo palabras a las emociones”, Céline Álvarez

Antes creían que a mi edad, 34, dejas de aprender; hoy sabemos que quien deja de aprender deja de vivir. Nací en París de padres inmigrantes: mis Los niños no retienen lo que aprenden de una pantalla.

¿Cómo explicar un conflicto entre adultos a un niño?

¿Se refiere a un conflicto como el catalán?

Por ejemplo.

Pues no es tan diferente de explicárselo a un adulto: hay que poner palabras a las emociones.

¿Y si no se las pones?

No llegas a controlarlas. Los niños aún no saben objetivar sus emociones, porque no han adquirido distancia crítica respecto a sí mismos. Cuando los niños se pelean…

Supongo que hay que separarlos.

Y enseguida hacerlos hablar. Hay que dedicar tiempo a que objetiven sus emociones.

¿Y eso vale para los adultos?

Claro. Que las admitan, las identifiquen, las expresen y las compartan: “Estoy enfadado, porque Pepito me ha quitado el lápiz”, y a partir de esa emoción, tirar de todas las demás.

¿Por qué negamos nuestras emociones?

Porque no sabemos discernirlas y tomar la suficiente distancia respecto a lo que sentimos como para distinguirlas de hechos y razones. Estamos embargados por ellas. Nos poseen.

¿No suele haber algo más?

Siempre hay algo más. Emociones profundas y sostenidas en el tiempo se mezclan con las del instante. Pepito le tiene celos porque usted es más popular y estalla por el lápiz…

Consulta la entrevista completa en: La Vanguardia


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