Porcentajes de en México analfabetismo

Por Norelly R. González.

Periodista.-

 

En todo el mundo hay más de 793 millones de adultos analfabetos —que representan cerca de 17% de la población adulta mundial— que no saben leer ni escribir y de los cuales aproximadamente dos tercios son mujeres. La mayoría de la población analfabeta vive en África subsahariana, así como en Asia meridional y occidental, aunque la región de los Estados árabes cuenta también con altas tasas de analfabetismo, según se desprende del Informe de Seguimiento de la Educación Para Todos en el Mundo 2011. La Organización de las Naciones Unidas (ONU) considera que “la creación de entornos y sociedades alfabetizados es esencial para erradicar la pobreza, reducir la mortalidad infantil, poner límite al crecimiento de la población, lograr la igualdad entre los géneros y alcanzar el desarrollo sostenible, la paz y la democracia”. De manera insistente, el organismo multilateral ha instado a los gobiernos de las diferentes naciones a que “asuman un compromiso en materia de educación y desarrollo” para mejorar los medios de subsistencia, un progreso en materia de salud y el aumento de oportunidades para la población.

Aunque en México la educación básica (primaria y secundaria) ha ampliado el territorio de cobertura, las estadísticas oficiales revelan que un significativo número de jóvenes mayores de 15 años y más no cuentan con la capacidad para leer y escribir, al no asistir a la escuela o carecer de los servicios educativos. Los datos censales evidencian que de 1970 a 2010 el porcentaje de población de 15 años y más que no sabía leer y escribir pasó de 25,8% a 6,9%.

Según datos del Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI) dados a conocer el 8 de septiembre pasado a propósito del Día Internacional de la Alfabetización, 6 de cada 100 hombres y 8 de cada 100 mujeres de 15 años y más no saben leer ni escribir. En los últimos 15 años, el analfabetismo en las mujeres pasó de 15% a 10% y de 9% a 7% en los hombres, en el mismo periodo.

 

El estatus del analfabetismo en México

Hugo Casanova Cardiel, del Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación (IISUE) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considera que los porcentajes de analfabetismo han permanecido casi estáticos a lo largo de una década: 40% varones y 60% mujeres. En 1895, la proporción absoluta de iletrados era de 8 millones 500 mil; en 1900, de 7 millones 500 mil; en 2010, de 6 millones. A finales del siglo XIX representaban 80% de la población total, y ahora los 6 millones representan 7,6%. En 2000, había cerca de 56 millones de mexicanos alfabetizados; ahora existen alrededor de 72 millones. “Se trata de una cuestión preocupante, una realidad lacerante e indignante. Un país con esa cifra no ha logrado concretar sus esfuerzos educativos de manera adecuada”.

El investigador afirma que esta condición genera marginación; además, se concentra en poblaciones vulnerables, como mujeres, indígenas o los desfavorecidos económicamente. Si se combinan estas condiciones, la fragilidad se profundiza y puede derivar en situaciones de alto riesgo. En ese sentido, nuestro país se caracteriza por ser profundamente asimétrico. La sociedad vive en condiciones de desigualdad, pues mientras la Ciudad de México tiene indicadores comparables con los de naciones avanzadas, en otros estados de la República la situación es vergonzosa.

Por ejemplo, las entidades federativas con mayor proporción de analfabetas son Chiapas, con 18,41%; Guerrero, 17,53%; Oaxaca, 16,92%, y Veracruz, 12,02%. Además, mientras el porcentaje nacional de analfabetismo es de 6,31% para los hombres y 8,89% para las mujeres, en esos estados es superior al doble. Sólo el Distrito Federal, dijo Casanova, está por debajo de 3%.
Para el también profesor del seminario Estado y Educación del posgrado en Pedagogía de la Facultad de Filosofía y Letras, el analfabetismo constituye, además de un tema educativo, un asunto de la agenda política y social de la nación; por tanto, es uno de los puntos críticos que demandan ser incluidos como parte de una política de Estado.

 

El analfabetismo en el entorno mundial

La situación en nuestro territorio está incluida en el catálogo de temas prioritarios para la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). “No es que México se considere entre los países más pobres, el asunto está en el listado de aquellos con problemas serios en el mundo”, aclaró Casanova.
El problema, sin embargo, es mundial. Según la unesco, uno de cada cinco adultos en el orbe (las dos terceras partes son mujeres) no ha sido alfabetizado, y 72 millones de niños no están escolarizados. Según el organismo internacional, al menos 793 millones de personas en el planeta no saben leer ni escribir, y el sur y oeste de Asia albergan a la mayor parte de éstos, con 51,8%, mientras que en África subsahariana vive 21,4%. “América Latina ilustra nuestra posición. Somos un país de media tabla. Chile, Uruguay, Argentina y Colombia, por ejemplo, están delante de nosotros. Hay una correlación diáfana entre la alfabetización y las condiciones estructurales económicas, pero también existe esta proporción con la base demográfica”.

El especialista en política educativa apunta que Guatemala tiene la tasa más alta de analfabetismo, con 31,7%; Nicaragua, El Salvador, Bolivia y Perú también tienen condiciones precarias. “Es preciso que exista voluntad, recursos financieros y un sólido programa que atienda las diversas y complejas variables pedagógicas, sociales y políticas que concurren en este problema”.

 

Analfabetismo funcional

La UNESCO considera que la alfabetización debe representar un continuo aprendizaje. Según dicho organismo, un individuo requiere entre tres y cuatro años de educación primaria para adquirir los conocimientos de lectoescritura mínimos para desenvolverse en la vida. El censo de 2010 establece que entre la población de 15 años y más, la proporción
de analfabetas funcionales es de 11,6%; en las mujeres de 12,6%; en los hombres de 10,5%. Chiapas, Guerrero y Oaxaca tienen proporciones que superan los 21 puntos porcentuales de analfabetas funcionales.

En 152 municipios la tasa de analfabetismo funcional es superior a 38%; de éstos, en Cochoapa el Grande (Guerrero), Coicoyán de las Flores, Santa María la Asunción (Oaxaca) y Tehuipango y Mixtla de Altamirano (Veracruz) más de 60% de su población presenta esta característica. Por su parte, el estrato con las tasas más bajas se integra por 707 municipios cuyas tasas de analfabetismo funcional son inferiores a 13,6%; de éstos sobresalen Apodaca (Nuevo León), Guelatao de Juárez y San Sebastián Tutla (Oaxaca), Divisaderos (Sonora), Coacalco de Berriozábal (México) y Benito Juárez (Distrito Federal), donde la proporción de población de 15 años y más que no concluyó al menos el tercer grado de primaria no supera 3%.

En tres cuartas partes de los municipios, la tasa de analfabetismo funcional en las mujeres es mayor o igual a la de los hombres; en contraste, se observa que en Santiago el Pinar y Zinacantán, ambos en Chiapas, así como en San Martín Itunyoso, Oaxaca, las diferencias son superiores a los 25 puntos porcentuales.

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