Educación AZ
14 marzo, 2019

El rezago educativo mexicano

 

Urgen cambios estructurales pedagógicos, transparencia en el manejo del presupuesto y mejores salarios para los docentes.

Hace algunos días, más específicamente el 1° de marzo del año en curso, como cada fin de mes tuve una junta de trabajo como parte del Consejo Técnico Escolar, ya que desde el mes de agosto del año pasado me desempeño como docente a nivel secundaria y preparatoria tanto en una institución privada, como en una institución pública. He de confesar de manera muy personal que cada vez que como profesor soy notificado de la próxima junta, mi predisposición a la fatiga se incrementa, y es que resulta en demasía cansado permanecer más de cinco horas sentado, contemplando un programa de trabajo que dista mucho de la realidad que se vive en las aulas.

Sinceramente desconozco desde cuando se implementaron dichos Consejos, pero he escuchado en repetidas ocasiones que se efectúan con la finalidad de combatir el rezago educativo que se vive desde hace décadas en nuestro país. Uno de los puntos más sobresalientes que me han llamado la atención durante estas juntas es el de las estrategias de aprendizaje que le son encomendadas a los docentes de las diferentes academias. Constantemente se nos invita a desarrollar dichas estrategias en el proceso educativo de los estudiantes, conforme al descubrimiento de sus capacidades individuales.

Esto siempre me ha parecido una magnífica idea, más para aquellos que han desarrollado deficiencias en su proceso cognitivo desde la niñez. El problema radica, desde mi perspectiva, en la estandarización del conocimiento y en el encasillamiento del aprendizaje a determinadas áreas específicas del sistema educativo actual. En otras palabras, pese a las intenciones de encaminar al educando a desarrollar sus capacidades y talentos desde la infancia, para que avance de nivel en la academia (ya sea primaria, secundaria, preparatoria o universidad) tiene que apegarse a exámenes estandarizados que determinarán si está capacitado para “aprobar” o “reprobar”, según sea el caso.

Consulta la nota completa en: todoincluidolarevista.com


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