9 claves para preparar tus clases Flipped

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Cuando uno piensa en una clase se imagina una estructura y funcionamiento determinado: un profesor con muchos alumnos a los que hay que explicar cosas que les sirvan para la vida (o para aprobar exámenes).

De estas clases nacen una serie de tareas denominadas “deberes”, que sirven para poner en práctica lo que el profesor ha explicado en clase. Pero claro, estos deberes se tienen que realizar en casa, sin posibilidad de preguntar o recibir ayuda del profesorado.

Y no podríamos hacerlo al revés? ¿No podríamos dejar la parte conceptual para que cada uno procese la información a su ritmo, en casa, y aprovechar que estamos todos juntos en clase para realizar la parte práctica, resolver dudas con el profesor, trabajar en equipo, favorecer el aprendizaje entre iguales, etc.?

Si te parece que esto tiene sentido sigue leyendo y descubrirás un poco más sobre cómo preparar tus clases con la metodología Flipped Classroom:

  1. Presenta la unidad de una manera motivadora. Piensa que para que tus alumnos tengan una actitud favorable para el aprendizaje tienen que estar motivados por lo que vas a tener que conseguir despertarles el interés por lo que están a punto de aprender. Para ello puedes presentar una situación que les genere una duda, llevar algún objeto relacionado a clase o contar alguna anécdota significativa.
  2. Reta a tus alumnos a través de un conflicto, meta o problema que tendréis que resolver juntos. De esta manera estarán más predispuestos a aprender nuevos conceptos y procedimientos y a ponerse en acción para resolverlos.
  3. Haz referencia a los contenidos previos de los alumnos. Si tus alumnos pueden relacionar los nuevos aprendizajes con aquellos contenidos que ya han aprendido les resultará mucho más fácil aprenderlos y se sentirán más confiados y orientados.
  4. Elabora vídeos y presentaciones cortas para lograr retener la atención de tus alumnos. Si realizas vídeos muy largos o presentaciones muy complejas a los alumnos les costará más de mantener la atención.
  5. Pon ejemplos y representa gráficamente lo que estás explicando. Ya sabes que una imagen vale más que mil palabras y que “todo parece imposible hasta que se hace”, tal como decía Nelson Mandela.
  6. Diversifica las actividades y deja que tus alumnos escojan y decidan hacia dónde quieren ir. No todos los alumnos aprenden de la misma forma ni al mismo ritmo por lo que no todos tiene que hacer los mismo al mismo tiempo. Plantea actividades grupales en los que algunos alumnos puedan ir trabajando mientras atiendes a las necesidades individuales.
  7. Tus alumnos también pueden crear recursos didácticos. Propón a los estudiantes que generen y preparen propuestas, retos o presentaciones donde expliquen los procesos que han seguido para aprender algo. De esta manera reflexionarán y afianzarán los conocimientos adquiridos.
  8. No te esperes al final para evaluar. La evaluación del proceso de aprendizaje debe ser continuada para poder rectificar, mejorar y aportar más herramientas al procesos. Si nos esperamos al final, ya no hay nada que se pueda mejorar…
  9. Todos somos aprendices y maestros. Cuenta con que puedes aprender de tus alumnos y con que ellos también pueden enseñar a otros compañeros. Sois un equipo y juntos tenéis un potencial mucho más grande que por separado.

Glòria Santaeulària

Pedagoga y aprendiz permanente en Tiching, convencida de que los docentes tienen la clave para mejorar la sociedad: la educacion.

Consulta la nota en: Tiching

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