La vinculación de la universidad con la empresa

Petra Llamas Garcia

“Mi táctica es hablarte y escucharte/ construir con palabras/ un puente indestructible” (Mario Benedetti)

Algunos consideran que la educación es el principal factor del cambio en nuestra sociedad, sin embargo otros coinciden con Ottaway al afirmar que la educación es sólo una
variable que depende de otros cambios sociales y que tiende a seguirlos más que a iniciarlos.

Si las Instituciones de Educación Superior no están atentas a esos cambios y a las necesidades que reclama la sociedad, están condenadas a permanecer a la zaga del progreso. Eso conlleva una situación de poca relevancia y pertinencia en los programas que ofrece. Vincularse con el entorno pareciera ser la solución más sensata, pero la cuestión es conceptualizarla, definir el qué y el cómo de dicha vinculación para después evaluarla en función del impacto que se logra con la misma.

Muchas veces, las Universidades no saben aprovechar toda su capacidad instalada, recursos y capital intelectual para desarrollar una verdadera vinculación de la que la propia Institución saldría beneficiada y tampoco han encontrado los mecanismos para darse a conocer en ese entorno con el que quieren vincularse.

Por otro lado, no siempre conocen bien las empresas de la región y por tanto no tienen una idea clara de los servicios que pueden ofrecerles. El trabajo de vinculación de una Institución de Educación Superior debe partir del conocimiento del entorno con el que piensa vincularse, de sus necesidades y de su problemática.

La función de vinculación, que sería ese puente que une la sociedad con la universidad, no puede quedarse en la gestión de una bolsa de trabajo; en la firma de convenios de prácticas y estadías; en ofrecer cursos de capacitación a la empresa para allegarse de recursos y basar su éxito en la cantidad obtenida o bien en ofrecer cursos de actualización a egresados. Confundir la vinculación con las tareas propias de la extensión universitaria es minimizar su función.

La SEP, en suportal de vinculación http://www.vinculacion.ses.sep.gob.mx/ la define como “La estrategia institucional que consiste en el conjunto de procesos y prácticas planeadas, sistematizadas y continuamente evaluadas, donde los elementos académicos y administrativos de una institución de educación superior, se relacionan internamente unos con otros, y externamente con personas, empresas y organizaciones de la sociedad civil”. Conocer, conocerse y saber relacionarse forma parte de una buena vinculación.

Existen muchas actividades que se han diseñado a propósito para lograr una Institución vinculada y con programas pertinentes, entre ellas destacan: Programas de emprendedores; incubadoras de empresas; investigación aplicada; desarrollo tecnológico e innovación; actualización e intercambio de profesores, colaboración con cuerpos académicos de instituciones nacionales e internacionales y sobre todo involucrar a los jóvenes estudiantes en proyectos de escuela práctica que los acerca a la empresa y les facilita su futura inserción y adaptación al mercado laboral.

Una buena vinculación no debe remitirse a estadísticas que enumeran una serie de actividades o proyectos aislados que surgen de la necesidad de cubrir un expediente oficial o de alcanzar una meta plasmada en los planes y programas de desarrollo institucionales y mucho menos si no se ha evaluado el impacto de los mismos.

La vinculación debe considerar y evaluar el impacto que la Institución desea conseguir en su entorno. Un impacto que se traduzca en una auténtica generación de conocimiento que pueda ser transferido al sector que lo solicite o en la realización de proyectos tecnológicos innovadores con los que se obtengan recursos; pero sobre todo en una responsabilidad social que se caracterice por una mayor justicia, equidad social, cuidado del medio ambiente y en definitiva que siempre procure el bien común.

La Educación Superior tiene tres funciones, claramente señaladas en el Artículo Tercero Constitucional que, en su inciso VII señala: educar, investigar y difundir la cultura”. Sin embargo algunos expertos empiezan a abogar por introducir la vinculación como una cuarta función. Pero se agregue o no esta función, la Educación Superior tiene que trabajar, aliarse y mantenerse cerca de su entorno social si quiere conservar su papel de impulsora del desarrollo.

Según Mario Rubiralta Alcañiz: “La Educación Superior debe caracterizarse por la excelencia docente e investigadora. Crítica y anticipativa, comprometida con el futuro, con las necesidades sociales más acuciantes y con la construcción de la paz basada en la justicia, la igualdad y en el desarrollo humano sostenible local y Global”. Petra Llamas García.

Publicado en La Jornada Aguascalientes el viernes, 17 de Junio de 2011. petrallamasgarcia@hotmail.com Twitter: @petrallamas

Consulta el artículo en: Maestra Petra Llamas Blogspot

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