Educación AZ
11 marzo, 2019

Por la libertad de educar a los hijos en casa

 

¿Qué harías si tus hijos fueran apartados de ti porque el Gobierno no esté de acuerdo con la manera que eligiste para educarlos?

En 2013, Petra y Dirk Wunderlich despertaron con los golpes que oyeron en su casa. Eran policías y trabajadores sociales de Alemania que habían ido a quitarles la custodia de los niños.

Te estarás preguntando por qué. Porque decidieron educar a sus hijos en casa. Desafortunadamente, en su país, la educación en el hogar es ilegal.

Alemania es prácticamente la única nación que penaliza esta práctica. En la mayoría de países europeos se permite a los padres que asuman esta tradicional forma de educación.

El único crimen del que Petra y Dirk son culpables es el de coger las riendas de la educación de sus hijos. Sus vidas privadas fueron interrumpidas y su familia separada.

La prohibición de que en Alemania se eduque a los niños en casa proviene de una ley de 1919. Desde entonces han firmado diferentes tratados sobre los derechos humanos. Lo sorprendente es que supuestamente es el bastión de la pluralidad y la tolerancia en Europa.

Toleran ciertas cosas pero no que unos padres puedan educar a sus hijos en sus hogares. La famila ha llegado su caso ante el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos para buscar justicia y hacer que se respeten sus derechos parentales. Desafortunadamente, la quinta sección del Tribunal ha resuelto que los derechos de la familia Wunderlich en cuanto a su privacidad y la vida familiar, conforme al artículo 8 de la Convención Europea de los Derechos Humanos, no han sido violados.

Robert Clarke, director de European Advocacy para ADF internacional, y consejero de la familia ha precisado:

… (Lo que le ha ocurrido a la familia Wunderlich es) una desproporcionada interferencia por parte del Estado. Petra y Dirk Wunderlich simplemente querían educar a sus hijos en la concordancia con sus convicciones y decidieron que el ambiente en su casa sería el mejor lugar para ello. Los niños merecen este amor por parte de sus padres.

La familia ahora tiene la posibilidad de llevar el caso ante la Gran Sala del Tribunal Europeo de Derechos Humanos, el máximo órgano de Justicia.

Consulta la nota completa en: citizengo.org


Compartir

Articulos Relacionados