Cultura
8 mayo, 2019

Arquitectura y educación

Recibir adecuadamente conocimientos depende del lugar donde se imparten los mismos. La arquitectura entra de lleno en la educación en aspectos como el rendimiento, la motivación o la capacidad cognitiva de los alumnos, pero también promover el conocimiento de la arquitectura por parte de los niños y jóvenes tiene efectos positivos en la salud.

Recientemente publicábamos un artículo de Sandra Bestraten, presidenta de la Demarcación de Barcelona del Col·legi d’Arquitectes de Catalunya, en el que nos indicaba que la introducción de la arquitectura en los centros escolares supone favorecer la construcción participada de los entornos urbanos de los más jóvenes, estimular su criterio para decidir sobre los espacios que habitamos y crear conciencia sobre la influencia de la arquitectura en nuestra salud o bienestar, entre otros.

La calidad de la educación está vinculada al espacio en el que se imparte, dado que los entornos que despiertan bienestar en quienes los habitan incrementan el sentimiento de pertenencia a esa institución. El lugar determina, a su vez, la motivación del alumno.

En ese sentido queremos hacernos eco del documento ´101 ideas para Calmar la Educación´ que ha publicado recientemente la Asociación Educación Abierta, un espacio de relación y debate en torno a la transformación educativa como elemento para construir una sociedad más democrática, más solidaria y más justa.

En este documento abierto la asociación presenta el primer beta elaborado a lo largo de un año con más de cuatro mil aportaciones en Internet y más de 200 participantes en reuniones presenciales. Un documento que pretende seguir evolucionando y en el que nos indican que ´Calmar la Educación´ es un motivo para pensar juntos sobre la educación en España y por tanto un documento que debe adaptarse a las inquietudes de los afectados por la educación, esto es: a todos los interesados en el bien común.

Consulta la nota completa en: interempresas.net


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