Educación AZ
14 enero, 2019

Educación colaborativa: robótica para un aprendizaje creativo

Del ‘sé que es así, pero no sé por qué’ al ‘no sé qué es pero puedo averiguarlo’: la tecnología sacude los cimientos de la educación.
La sociedad ha avanzado más rápido que nuestro sistema educativo en tanto que la tecnología se ha resistido a entrar en el aula como un elemento vertebrador de conocimiento y, en consecuencia, de futuro. Hay varios factores que explican esta desconexión pero hay uno que es clave: la transformación digital avanza inexorable y cada vez más rápida. Un escenario que marca cómo ha de ser la educación del presente y en qué ha fallado -hasta ahora-.

¿Están recibiendo los alumnos las competencias adecuadas para el mundo que les rodea y en el que tendrán que desenvolverse? Alberto Valero, director de BQ Educación, la división educativa de la compañía española BQ, reflexiona sobre ello: “No es una pregunta sencilla. Nunca estarán suficientemente formados porque el futuro no existe. Lo que pasa es que ese futuro hoy es más incierto porque antes no había tanto cambio. Todo iba más lento. Estar preparados era más fácil”.

Una velocidad que marca el ritmo de la educación y donde las habilidades adquiridas dentro del aula deben ser distintas. En palabras de Valero, hasta ahora lo importante era el conocimiento en sí mismo y ahora lo es la capacidad de adquirirlo, transformarlo y moverlo en entornos desconocidos. “Lo que hoy es un conocimiento válido, puede que el año que viene ya no sirva. La educación de hoy ha de tener cintura para adaptarse al cambio”, explica el director de BQ Educación.

Consulta la nota completa en: La Vanguardia


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