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13 mayo, 2019

Estudios de posgrado en Europa

Hacer la carrera fuera de España no tiene que ser más caro que elegir Madrid o Barcelona.

Ni es difícil entrar ni necesariamente más caro. Estudiar una carrera en Europa solo exige saber inglés. Según algunos portales educativos, en el continente se ofrecen hasta 30.000 títulos (sobre todo son másters) en ese idioma, por lo que es muy probable encontrar alguno adaptado a las circunstancias de cada uno. Se puede pensar que el precio es una barrera infranqueable, pero no es cierto: en muchos países la matrícula es gratuita para todos los ciudadanos de la UE y la estancia, aunque más cara que vivir en la ciudad propia, no dista mucho de los costes de Madrid o Barcelona, además de que suele haber becas y ayudas para los estudiantes (que en muchos casos trabajan). En los países del Este, los programas en inglés son más caros que en lengua vernácula, pero como contrapartida la vida resulta más asequible. Así que o bien se gasta en la residencia o bien en la matrícula, pero es posible estudiar casi cualquier cosa fuera de España y en inglés por menos de 10.000 euros al año.

Sí suele ser necesario invertir muchas horas buscando en Internet, pero la información oficial es bastante completa, todas las matrículas se hacen en la web y hay foros de alumnos (habitualmente erasmus) que ofrecen una visión complementaria de cada país e incluso de cada universidad. En portales como Universia se ofrece información básica sobre los diferentes países, pero es la web Study donde se encuentan programas concretos.

Alemania. Hay sobre unas 9.000 titulaciones en inglés, de todo tipo: ingenierías, arte, agricultura, economía, leyes, humanidades, matemáticas… En las capitales más importantes el coste de la vida es alto (un litro de leche vale 0,7 y un café 2,55), por eso una buena opción es optar por vivir en ciudades más pequeñas o de la antigua RDA. En el portal Universia se dan precios orientativos y otros consejos.

Holanda. El 90% de los holandeses habla inglés y las universidades ofrecen más de 2.000 cursos en este idioma. Hay de todo: desde antropología a leyes o negocios, estudios internacionales, psicología o biología. Las universidades suelen ser gratuitas o la matrícula anual cuesta 2.000 euros para ciudadanos europeos. Otra cosa es el coste de la vida, que dependiendo de la ciudad puede suponer un desembolso de 1.000 euros al mes (Ámsterdam es más cara).

Austria. Es un país muy interesante por el nivel de sus universidades y la calidad de vida que ofrece, además de una ubicación inmejorable en Europa. Tiene 17 universidades, pero la mayoría de los grados son en alemán. En inglés se pueden cursar desde química o bioinformática hasta grados relacionados con los negocios, las relaciones internacionales o por supuesto inglés o turismo. Según la web Universia vivir sin estrecheces supone gastar 1.500 euros al mes. Eso sí, hay becas y muchos estudiantes trabajan.

Dinamarca. Tiene pocos grados en inglés, unos 65. Son gratuitos y los hay de diferentes materias: ingenierías, negocios, artes, informática, estudios internacionales… La vida es cara, pero se puede solicitar la Statens Uddannelsesstøtte, una ayuda de 750 euros mensuales que otorga el gobierno danés aunque exige unas horas de trabajo semanal. Hay que tener en cuenta que por ejemplo un café cuesta 4,5 euros. Eso sí, hay universidades que tienen residencias públicas a precios asequibles.

Noruega. Estudiar en la universidad es gratis para todos los alumnos, sin importar la nacionalidad. Hay grados de tres y cuatro años, pero la oferta en inglés es limitada. Hay biología, estudios internacionales, magisterio, economía, turismo o animación 3D. Es difícil determinar cuánto dinero se necesita al mes, pero algunos cálculos apuntan a 700 euros solo en habitación y comida.

Escocia. Es uno de los lugares preferidos porque obviamente todos sus grados son en inglés y aunque las tasas de matrícula son de 2.100 euros, el Gobierno las paga. El problema es qué pasará con el brexit, pero es probable que haya acuerdos para seguir atrayendo a estudiantes de la UE. Otra dificultad para estudiar en Escocia es que resulta difícil acceder a sus universidades, que tienen pruebas específicas en muchas ocasiones.

Consulta la nota completa en: La Voz de Galicia.


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