5 abril, 2013

¿Hacia dónde va la ciencia en México?

Tal vez por casualidad, tal vez con toda intención, coincidió el inicio del sexenio de Peña Nieto con una consulta organizada en la comunidad científica del país sobre el rumbo que deben tomar las cosas en materia de política científica.*

En efecto, desde febrero de este año y hasta finales de abril, se han estado haciendo foros y mesas redondas en distintos estados del país, para “revisar las principales tendencias y avances de la ciencia en México desde tres distintas perspectivas -académica, sectorial y tecnológica-, a fin de detectar áreas de oportunidad para el desarrollo de la ciencia, la tecnología y la innovación en nuestro país”, en palabras del sitio web de los organizadores, en http://haciadondevalaciencia.org/

Los mexicanos somos desconfiados, y no es de gratis. Tantos años de simulación y fraudes han dejado su huella en nosotros. Por eso cuando salen iniciativas de consultas como ésta, no falta quien diga que “algo andarán buscando los vivales”. Sin embargo, lo malo de la desconfianza indiscriminada es que es paralizante, en cuanto a que se usa como pretexto para no participar en nada.

A mí lo que me ha gustado de la consulta “Hacia dónde va la ciencia en México” es que están participando en la organización muchísimos colegas de muy diversas instituciones de educación e investigación, que han visto la oportunidad de ¡finalmente! influir en la elaboración de la política científica del país.

Yo he seguido más de cerca los eventos relacionados con el área de computación, como la mesa redonda organizada por el Dr. Adolfo Guzmán Arenas en el CIC del IPN el 22 de febrero, en que participaron ponentes de la UNAM, del Tec de Monterrey, del Politécnico, de la Academia de Ingeniería y del INAOE. Otras mesas similares se han efectuado desde Veracruz hasta Baja California, donde por ejemplo el CICESE coordinó un evento el 14 de marzo (ver nota en http://todos.cicese.mx).

También la Academia Mexicana de Ciencias, de la que formo parte (a nivel “de base”, aclaro) está participando fuertemente en la iniciativa.

No quiero entusiasmarme de más, pero tampoco quiero dejar de ver que por una vez, los protagonistas del mundo de la investigación científica se están “poniendo las pilas” para proponer lo que requiere el desarrollo de la ciencia y tecnología del país, en vez de esperar a que el equipo del nuevo presidente haga algo similar a lo que se ha venido haciendo con la ciencia en los anteriores gobiernos (esto es, casi nada…).

Ramón Brena

Fuente: Milenio


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