Educación AZ
22 mayo, 2019

Tus hijos no aprenden nada: la hecatombe del bilingüismo y otros dramas educativos

Detrás del mito de la Escuela como paliativo de todos los males se oculta una serie de actitudes y trapacerías que deberían llevarnos a pensar si realmente nos la tomamos en serio.

A menudo, muy a menudo, todo el rato y en toda ocasión, hay algún político que, preguntado sobre cómo solucionaría él un problema, dice muy serio: Educación. Inmediatamente comprendo que ese político no tiene ni la menor idea de cómo solucionar ese problema. Habrán notado que el comodín Educación vale para cualquier intangible, desde la violencia doméstica al machismo entero, pasando por la ecología, la xenofobia, la ética o la lectura. Lo que quieran se soluciona o se implanta con Educación.

Resulta que los niños y los chavales van al colegio o al instituto con la cabeza vacía, el alma virgen, y con un apañado hueco abierto más o menos donde antes estuvo la fontanela. Entonces el profesor coge el saber, la ética, los buenos sentimientos y se los mete por ahí al niño y salen las personas como queremos que sean, inalterablemente programadas.

Prueba de todo esto que digo es que, quien más quien menos, todos leemos unos cien libros al año. Qué remedio. En la escuela, el colegio y el instituto no pararon de decirnos que leyéramos, y ahora nos es imposible salir de casa sin un libro en cada mano.

Es normal, por tanto, que nos asustemos ante lo que sucede en las escuelas catalanas, donde manipulan a los niños y los hacen independentistas ya sólo con sacarles a la pizarra a pintar un lazo. Coge la tiza amarilla, nen, indica malévolo y triunfal el profesor. Y con eso ha creado un independentista de por vida.

Como, según parece, todo se arregla con Educación, pienso que es muy curioso que aún no se haya arreglado casi nada.

Cultura y Educación

Dijo muy bien Umbral cuando el PP unió por primera vez en un mismo ministerio Cultura y Educación que aquella mezcla era un disparate, pues la Cultura representaba exactamente lo contrario de la Educación. Aunque la idea parece juguetona, ingenio a tanto el kilo, yo la veo muy aplicable. Si algo nos defiende de que nos eduquen es la Cultura. Y, si algo entorpece que nos eduquen, es asimismo la Cultura. Asumamos por tanto que todo lo que no es escuela es Cultura.

Consulta la nota completa en: El Confidencial


Compartir

Articulos Relacionados